Joel Castanyé

POESIA EN PROSA PARA EL 2018, EN LA BOSCANA

Desde que abrimos nuestras puertas en noviembre de 2014 hasta hoy han pasado más o menos 157 semanas. Ciento cincuenta y siete semanas que, cada una de ellas, nos ha mostrado y enseñado un camino de placeres.
Placeres de paladares enamorados, de taninos flotando en boca y retronasales exigentes que, en cada una de las personas que han pasado por nuestra casa, han supuesto un aprendizaje en dos direcciones: hemos aprendido a abrir la caja de sorpresas en cuanto a sabores, texturas y sensaciones , al tiempo que  hemos aprendido de las opiniones de estos comensales, sus miradas y sus sensaciones.
La cocina es, en sí, una generadora de deseos, de sorpresas y, bien entendida, de cultura. Y no queremos renunciar a esta cultura tan nuestra. La cultura que nos da la tierra, el entorno, la llanura que nos rodea y la intrínseca manera de ser de la gente de Lleida.
Las lechugas de nuestro huerto, las gallinas ponedoras, el susurro del agua del lago, el viento acariciando y haciendo murmurar las hojas de los arces, los chopos y los manzanos, nos inspiran.
Nos inspiran los campos de cultivo que tenemos al lado de casa, el delicado cuidado con que tratamos las copas y los vinos, la paciencia en curar la ternera Rubia, la atención que ponemos en las personas que nos visitan y la pasión que desbordamos en elegir las mejores materias primas para la cocina.
Todo ello hace que hoy, 157 semanas después de aquel primer día, sólo podamos dar las gracias por las sonrisas que nos habéis dado, por las veces que habéis cerrado los ojos al probar nuestros platos, las expresiones de sorpresa cuando vuestro paladar se ha sorprendido de alegría al recibir alguna mignardina, patata ‘Ratte’, fresa perlada o al notar cómo se funde, sobre la lengua, el canelón de la mama Roser.
Gracias por volver, para hablar de nosotros y, además, hacerlo bien.
Sólo queremos que las próximos 157 semanas y más, sean tanto satisfactorias para nosotros como parece que lo han sido para los comensales que ha hecho parada en nuestra casa.
Y ahora que todavía estamos en el mes de enero, dejadnos desear, una vez más, que tenga un buen año.

 

Comunicación La Boscana.