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Fusionados con la naturaleza

El sueño de integrar un restaurante en medio de la naturaleza por parte de los Hermanos Castanyé es de antes de La Boscana, pero el descubrimiento de este espacio maravilloso e idílico fue lo que apretó el acelerador para salir disparados como cohetes para darle la forma de un restaurante que, hasta entonces, sólo se visualizaba en nuestra imaginación.

Visto desde fuera, puede parecer una tarea complicada, más propia de titanes que de simples mortales como nosotros. Y no fue fácil, obviamente, pero lo más difícil lo habíamos conseguido: habíamos identificado el espacio y sabíamos qué queríamos. Las dificultades técnicas y los esfuerzos económicos son siempre allí, no os vamos a engañar, pero el hecho de tener un proyecto claro, saber hacia dónde debes encarar tu camino, te da ese aliento de esperanza, convencimiento y fuerza para salir adelante en los momentos en los que crees que todo se puede derrumbar.

Dejadnos, sin embargo, hablar de la naturaleza, que ya no es que nos rodee, sino que nos ha tragado, formamos parte de ella de una manera indiscutible. Nuestro compromiso rubricado con ella es de una exigencia brutal y ya no nos podemos tirar atrás de ninguna de las maneras.

La naturaleza y nosotros formamos un tándem sólido, donde sólo hay una condición innegociable: nos hemos condenado a tener curar el uno del otro. Nosotros cuidaremos a la naturaleza -cada día- y la naturaleza nos lo devolverá con su magia inigualable.

Y como cuidamos a la naturaleza, la fauna también se ha integrado en La Boscana, sobre todo las aves acuáticas, que han hecho de nuestro estanque su refugio y, al mismo tiempo, su mansión.

Lo mismo les pasa a todos los que descubren por primera vez nuestro oasis, y supongo que no hace falta que os digamos la sensación que se experimenta cuando llega el atardecer y las luces del día se van apagando y sustituyendo por la sutil oscuridad de la noche.

Recordáis las postales de cuando éramos pequeños? Pues si en vuestro álbum de recuerdos no tenéis la de La Boscana, tal vez la deberíais conseguir…

Y no olvidéis que en la postal también va incluida la experiencia gastronómica.

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